5 cosas que debes saber antes de salir con una periodista

Asi que has estado observando a ese periodista inteligente, atractivo que tienes la suerte de conocer personalmente. Estás intrigada. Tu periodista es inteligente, divertido, seguro. Visiones de Clark Kent quitándose los anteojos y arrancando su ropa para revelar un cuerpo perfectamente tonificado en Spandex azul viniendo a salvarte llegan a tu mente.

¿Quién puede culparte? El periodismo es una profesión atractiva.

Pero los periodistas no son como los cabeza hueca que por lo general ligas en un bar. Tampoco son los pendejos por los que continuamente caen las mujeres. No, los periodistas son seres diferentes (eso es lo que te atrae a ellos en primer lugar), y debes darte cuenta – antes de saltar – de que esto no va a ser un paseo dominical aburrido o la relación de hueva a la que estás acostumbrada.

Esto es lo que necesita saber:

1.- Podemos entender las cosas.

Comprendemos, nos pagan para profundizar, encontrar los secretos y vadear a través de la mierda. Podemos percibir las sutilezas, así que lo que tú crees que puedes esconder de nosotros no se oculta por mucho tiempo. Claro, vamos a actuar sorprendidos cuando finalmente nos dices que actuaste en porno alemán en tu primer año en la universidad… pero eso ya lo sabíamos.
No aceptamos chingaderas de nadie, así que no nos mientas. Pasamos todos los días separando la realidad de la ficción, escuchando a encargados de relaciones públicas y haciendo frente a asquerosos políticos. Si nos hacen hacer lo mismo con ustedes,  sólo nos harán enojar. Y no pienses  que estaremos tranquilos al respecto. Vamos a responder con la crudeza de una página de chistes en la sección de encueradas del vespertino.. y vamos a disfrutar haciéndolo.
Sólo tienes que decirnos la verdad. Podemos manejar la situación.

2.- En algún momento serás un tema.

Bien a través de un reportaje o una columna de opinión, algo que hagas o digas será un tema. Superalo. Considéralo un cumplido, incluso si estamos criticando tus cualidades.
Piensa en esto: vivimos nuestras vidas escribiendo acerca de la vida. Si eres parte de nuestra vida vamos a escribir acerca de tí, tus pensamientos o tema de conversación que surja de uno de los dos.
No te enojes cuando un argumento en contra de tu adoración por Hillary Clinton aparece en la página A4. No estamos dirigiendo el escrito a tí, no personalmente (tu ignorancia fue sólo la inspiración… entonces , eso no que te hacen sentir mejor?).

3.- Sí, pensamos que somos más inteligentes que tú.

De hecho, lo sabemos. ¿Eso te suena a egolatría? Por supuesto, pero esa confianza es lo que hace que tu corazón lata desenfrenado por nosotros.
Tenemos un gran conocimiento aplicado saber en cómo funciona el mundo. Eso nos hace buenos conversadores. Podemos ahondar en las complejidades de las leyes de zonificación locales y la política nacional, donde encontrar buenos restaurantes, lo que está pasando con la cultura pop, donde tocan las mejores bandas y mucho más.
Pero hay dificultades.
Garantizado, cuando tu digas “aiga”, automáticamente vamos a decir “haya” – “aiga” no es una palabra. No estamos tratando de llamarte tonta (a pesar de que no entiendes el idioma español), es la costumbre. Lo mismo sucederá cuando dices “veniste” cuando quieres decir “viniste” y cuando tu respuesta es un chocante “bieeeen” cuando alguien te pregunta cómo te va.

Nos conducimos por la vida con un cierto aire arrogante. Asúmelo (esto es lo que te atrajo a nosotros en primer lugar, después de todo). No te sorprendas si no estamos impresionados cuando dices, “Yo también escribo.”… No reina, NO LO HACES. El hecho de que te sientes en una cafetería, vistiendo de negro, mientras garabateabas en tu diario no te convierte en un escritor. Tampoco el hecho de que escribiste algunos poemas en la escuela secundaria, o que un día quieras a escribir “la gran novela americana”.
Mira, nos pagan para escribir. Todos los días. Es más, lo que escribimos importa. Cambia opiniónes, afecta a las decisiones y conecta a las personas con el mundo que les rodea.
No estamos lanzando nuestra angustia o tratando de fabricar un aura de creatividad. Escribimos sobre el mundo real, con consecuencias reales.
Nuestras palabras pasan a través de tres o cuatro editores malhumorados que nos hacen volver a escribir antes de que sea impreso unos pocos cientos de miles de veces y se distribuye por toda la ciudad. No haces eso a menos que seas seguro, incluso egoísta.
Es posible que hayas tenido algunos blogs, escrito grandes poemas y algunos cuentos rudimentaria – que bueno por ti!. Pero no asumas que vamos a aceptar eso como a la par con lo que hacemos (a menos que tengas un muy buen cuerpo entonces… demonios!, eres mejor escritora que yo).

4.- No eres menos importante que el trabajo…

El trabajo es más importante que cualquier otra cosa. Uno no se convierte en periodista al sentarse en una oficina 9-5 de lunes a viernes
Nos llevamos el trabajo a casa. Si la noticia está pasando, vamos a dejar lo que estamos haciendo – aunque sea contigo – para cubrirlo. Siempre estamos buscando historias, así que sí, nos detendremos en la calle para escribir algo, entrevistar a un transeúnte o recopilar información para un reportaje.
En esa misma nota, no te enojes si nos llamas en hora de cierre, sugiriendo un buen faje o algo más por la tarde y decimos, “tengo que cerrar mis páginas primero.” Eso podría significar que esperarás muchas horas, pero tendremos tiempo de sobra para tomar tu oferta más tarde.

5.- No te arrepentirás.

Los periodistas somos intensos, apasionados. Llevamos los mismos atributos en nuestras relaciones, por lo que es un paseo muy divertido y vale la pena el precio de la entrada. Nuestras vidas nunca son aburridos y cada día es diferente.
Si las dificultades te ahuyentan, considera lo siguiente:

El hecho de que somos curiosos significa que te escucharé. Incluso si lo hacemos parecer como una entrevista, estamos prestando atención a lo que tienes que decir (véase punto #1).

Vamos a escribir acerca de ti o tus pensamientos porque eres una parte importante de nuestra vida y nos preocupamos por ti (véase punto #2).

Nuestros cerebros son un gran recurso. Alguna vez has tenido una cita con una persona atractiva y terminas deseando no haber ido porque todo lo que dice es, mmh bueno… estúpido? Eso no te va a suceder aquí (véase punto #3).

Sí, puede parecer que ponemos el trabajo por delante, pero estamos impulsados. No estás con uno de esa clase de perdedores cuya vida no va a ninguna parte y que está completamente contento con ser mediocres (véase el punto #4).

Ahi las tienes!, cinco cosas que debes saber antes de salir con una periodista. Siéntete libre para añadir a la lista, señalar donde algo se me escape o dejar un comentario… Y sí, señoritas, estoy soltero (véase el punto #5).

Tomado de: http://www.rockmycar.net/ Escrito por: Tom Chambers   Traducción: Piojo

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